Salimos del hotel Ashley, Andy, Caty, Amber, y yo. Comenzamos a caminar y ver los sitios por dónde cruzábamos.
Alemania, me estás enamorando.
Es precioso este lugar, pero notaba raros a los chicos. Estaban como... inquietos. Aveces Andy tartamudeaba o me esquivaba la mirada. Cuando lleguemos al hotel, le preguntaré.
Depués de estar toda la tarde dándo vueltas por Alemania y comprarnos algunos recuerdos y firmar algunos autógrafos, volvímos al hotel.
Eran las 20:30 p.m. de la tarde, decidimos vernos luego en el restaurante para cenar. Entré en el ascensor para subir a mi planta.
Hiba mirando Twitter cuándo el ascensor se paró en mi planta. Caminé por el pasillo y una chica rubia pasó por mi lado, me quedé mirandola la espalda, me sonaba bastante, pero no le ví mucho la cara. Me encojí de hombros y entre en mi habitación.
Me dí una ducha y me puse más cómoda.
¿Quién diría que yo, (Tn) Clarck se casaría? -Reí en mi mente.- Raro.
Salí de la habitación y me encontré con Jake.
—Hey Jake. -Le sonreí.-
—Hey enana, ¿vas a cenar, no?
—Sí. -Asentí.-
—Pues venga, vamos. -Asentí y los dos comenzamos a caminar al ascensor.- Oye (Tn), una pregunta. -Dijo entrando al ascensor.-
—Dime.
—¿Tú has notado raros a Ashley y Andy?
—¿Tú también lo has notado?, creía que me estaba volviendo loca.
—Están tensos... inquietos o nerviosos por algo. Alomejor es por la boda o quien sabe.
Me encojí de hombros y salimos del ascensor.
—Nos acabaremos enterando de todas formas, ¿no? -Reí leve y él sonrió.- Holaaa. -Me senté en la mesa y besé a Andy.-
—Joder si habéis tardado. -Dijo Kellin.- Que tengo hambree. -Hizo pucheros.-
Reí.
—Anda come, ya puedes. -Y dicho eso, todos comenzaron a comer como locos. Jake y yo nos miramos y reímos.-
(***)
Salí a pasear un rato. Metí un cigarrilo en mi boca y lo encendí. Era tarde, y no había mucha gente en la calle. No sabía a dónde iva y la verdad, no me importaba.
Llevaba un poco pensativa desde la salida con Andy y Ashley. Están muy raros y no sé que pasará, pero tarde o temprano me enteraré.
Hiba sumisa en mis pensamientos, hasta que sentí que alguien me perseguía. Miré hacia atrás y se veía oscuro, no se veía nada. Fruncí el ceño y seguí mi camino. Inhalé la nicotina del cigarro, haciendo que se quedara impregnado en mis pulmones, para luego dejarlo escapar. Miré mi cigarro, le quedaba poco.
Volví a mirar hacia atrás y se podía ver algo. Era un hombre, pero no se diferenciaba quien era. Doblé la esquina para seguir recto hasta un parque. Me senté en la hierba, apollando mi espalda y cabeza en el tronco del enoeme árbol que tenía atrás. Cerré los ojos, empezando a imaginar mi día de boda. -Sonreí.-
Ya lo veía todo: Yo, con mi hermoso vestido de novia; Andy, increíblemente hermoso con su traje negro esperandome en el altar; La iglesia decorada con flores de todos colores y pequeñas velas que adornaban. -Volví a sonreír.- Abrí los ojos, dandome un enorme susto, haciendo dar un grito.
Él rió.
—¿Te asusté?
—¡Nooo! Pff, por favor. Para nada. -Dije irónica.- ¿Eres estúpido? ¿Sabes el susto que me has dado?
—Lo siento amor. -Andy besó mis labios.- Te ví saliendo de tu habitación y luego del Hotel. Y no había nadie. Asinque aquí estoy... para protegerte de todo problema. -Dijo sonriente. Volteé los ojos sonriente y él se puso a mi lado.- ¿De qué sonreías?
—Imaginaba el día de nuestra boda. -Le miré y volví a mirar hacia delante.- Será hermoso.
—Lo será si es contigo con la que me caso. -Me miró, poniendo su manos en mi pierna y comenzando a moverla. Miré a Andy y me acerqué a él.-
—Te quiero, Andy. Nunca lo olvides. -Le miré a los ojos.-
—Lo sé pequeña, yo también te quiero a tí. Y más que a nada en el mundo. -Sonreí con los labios sellados y nos sumergimos en un hermoso beso.
Andy introdujo su lengua en mi boca, dándome paso a la mía. Posé mi mano en su mejilla y Andy en mi cintura, acercándome más a él. Nos tuvimos que separar por falta de aire, me guiñó su ojos y mordí su labio.
—Eres perfecta.
—Tú eres perfecto.
—Nuestro hijo o hija, será perfecto. -Y con esas palabras me mataron. Le miré con ojos llorosos y nos abrazamos.-
—Andy... -Dije acurrucada rn su pecho.-
—Dime, amor. -Dijo acariciándome el pelo.-
—¿Por qué desde la salida a ver Alemania, tú y Ashley están tan raros? -Y dicho esto, Andy se tensó y paró de tocar mi pelo.-
—No nos pasa nada, ¿por?
—Sí pasa algo, Andy. Estáis super raros, todos los hemos notado.
—De verdad, créeme (Tn). No pasa nada. Simplemente estoy nervioso por lo de la boda... ya está.
Suspiré y fruncí en ceño.
—Está bien. -En el fondo no estaba tan segura. Una parte de mi decía que algo hiba mal, pero le creería.
Miré a Andy. Se veía tan hermoso a la luz de la luna. Sus ojos azules resaltaban, contrastando con la luz y haciendo que me enamorara más de sus ojos. Andy me miró, haciendo que nuestros ojos conectaran. Andy se fue acercando más a mí, juntó su frente con la mía y su mano en mi cadera. Me fué tirando hacia atrás. Hasta quedar Andy tumbado y yo encima suyo.